Título:
Enseñar Lengua
Autor:
Daniel Cassany, Marta Luna, Glória SanzLector: Zuleima Moraima Valenzuela Villagómez
Página: 435-555
Fecha: 26 de abril del 2013
Capítulo
8: Lengua y Sociedad
Una lengua es la
manifestación concreta que adopta en cada comunidad la capacidad humana del
lenguaje, además del medio que permite la comunicación entre los miembros de
esta comunidad, de pertenencia a un grupo humano determinado. No se puede
hablar de lengua sin hablar de sociedad, sin tener en cuenta que la lengua es
un hecho social y que todos los demás hechos sociales se vehiculan a ella. La
comunidad lingüística es un grupo de personas que utilizan la misma lengua y
que está vinculado a un entorno geográfico y aun mismo contexto histórico,
social y cultural. Aprender una lengua, no puede limitarse al conocimiento de
la lengua en sí misma, del código lingüístico y de sus reglas, sino que se
vincula a toda una serie de realidades, ya sea porque la rodean o bien porque
las presupone, las incluye o las expresa. El objetivo de transmitir una
conceptualización y un modelo de lengua adecuado se trata de mostrar lengua
como sistema convencional de signos que sirve para la comunicación y la
relación interpersonal y social, vinculada estrechamente a su contexto: la
lengua como producto cultural y vehiculado de cultura y conocimientos.
No todos los hablantes de
una lengua presentan la misma realización práctica del código lingüístico que
comparte, no usan la lengua de la misma manera. La diversidad lingüística
depende básicamente de dos factores: el origen de los usuarios y la situación
de comunicación. Las variedades que dependen de la procedencia de los usuarios
se conocen con el nombre de dialectos o variedades dialectales estas variedades
se pueden clasificar en tres tipos: geográficas, históricas o generacionales y
sociales. Las variedades que no dependen del origen del hablante sino de la
situación comunicativa reciben el nombre de variedades funcionales o registro.
Favorecer la relación y la comunicación entre hablantes diversos, una comunidad
genera lo que se llama variedad estándar. El estándar tiene una función
neutralizadora de los rasgos diferenciales dialectales. Todo texto pertenece a
una variedad y manifiesta al mismo tiempo un registro lingüístico: variedad
dialectal y variedad funcional. El origen geográfico, la clase social y la
época o la edad determinan la variedad dialectal de un texto. Idiolecto es la
variedad individual de un determinado hablante, según su origen geográfico,
social y generacional y las circunstancias que han ido configurando los rasgos
característicos de su modo de usar la lengua.
Los factores que determinan
las diferencias lingüísticas entre los registros son básicamente los cuatro
factores que podemos diferenciar en una situación comunicativa: el tema, el
canal, el propósito y el nivel de formalidad. El tema se caracteriza
básicamente en el vocabulario y las estructuras sintácticas de un texto, el
canal es el medio a través del cual nos comunicamos, ya sea el canal escrito o
el canal oral, el propósito o la intención es la de informar, convencer,
divertir, criticar, el nivel de formalidad es el grado de relación existente
entre el emisor y el receptor de un mensaje. Una de las principales funciones
de la enseñanza de la lengua y de la enseñanza en general es la maduración de
los alumnos en dos sentidos: la ampliación de su abanico de registro y la
adquisición de conocimientos y estrategias para identificar que registro es el
más adecuado para cada situación comunicativa.
El estándar es la variedad
de la comunicación interdialectal, tiene la función de facilitar la
comunicación entre los diversos hablantes de una lengua y es el modelo lingüístico
de referencia para las demás variedades, las comunicaciones intradialectales se
pueden realizar en la variedad dialectal propia de los usuarios implicados. El
enfoque didáctico de la diversidad sociolingüística es básicamente actitudinal,
la enseñanza de la lengua tiene que ayudar a configurar en los alumnos un
repertorio lingüístico rico, variado y creativo que les sirva para aumentar y
diversificar sus posibilidades de interacción social.
La sociolingüística estudia
las relaciones mutuas entre lengua y sociedad, se basa en el hecho que los
seres humanos se comunican y producen el lenguaje dentro de un grupo y fija su
atención en la variabilidad de este código verbal, condicionada por las
circunstancias sociales. La sociolingüística y la sociología del lenguaje
suponen un enfoque mucho más amplio del estudio de lengua con respecto a los
estudios gramaticales, que se centran sobre todo en el código y en sus reglas
de funcionamiento, el lenguaje además de su función referencial tiene una función
socio-interactiva, eminentemente pragmática y comunicativa.
Dialecto es la forma
particular de usar una lengua y la lengua como la suma de todos sus dialectos. La
enseñanza no consiste en la mera transmisión de conocimientos y en la profundización
de contenidos, es también la transmisión de una serie de valores y normas de
conducta social. Valores, actitudes hábitos y normas son ejes que determinan
las conductas individuales y sociales. La enseñanza de la literatura la podemos
utilizar como un concepto paralelo al de competencia lingüística: la
competencia literaria, que incluye las habilidades propias de la comprensión lectora
pero que va mucho más lejos. Un texto literario depende de varios factores: la comprensión
de las convecciones literarias y de las técnicas que lo hacen sustancialmente
diferentes de los textos escritos funcionales y la apreciación de su valor
significativo y estético.
Los recursos estilísticos son
los recursos verbales que utiliza un escritor para elaborar su mensaje y
conseguir los objetivos que se ha propuesto. Los recursos fónicos son el ritmo,
la medida y la rima, los recursos morfosintácticos son los que explotan
posibilidades de las reglas y estructuras sintácticas de la lengua con fines estáticos,
y los recursos semánticos manipulan la relación significante-significado por
diferentes causas y procesos y son los recursos que desarrollan más directamente
la plurisignificación del lenguaje literario.
La cultura tiene
principalmente dos usos: uno se refiere al bagaje cultural de un individuo,
otro, al patrimonio de una comunidad determinada. Los contenidos implícitos de
los materiales de enseñanza de la lengua son cuatro tipos: el modelo de la
lengua de la enseñanza no puede ser un modelo único y absoluto: el preceptivo,
correcto y digno de imitar, la enseñanza debe vehicular al máximo la diversidad
de la lengua y por lo tanto debe de presentar manifestaciones muy variadas, el
modelo de cultura es un proceso de aculturación que puede acabar con las
culturas minoritarias y minorizadas, ya que todo el mundo necesita sentirse
identificado con unos determinados referentes culturales, el modelo de sociedad
debe de ser de ciudadanos activos, participativos, responsables y
comprometidos, la enseñanza no puede eludir este trabajo de configuración de
criterios y que tiene que hacerlo de la manera más objetiva y justa posible, el
entorno social debe de ser presentado no como una realidad inamovible, sino
cuestionable y susceptible de cambios, y el modelo didácticos supone una
determinada relación entre el aprendiz y lo que tiene que aprender, e incluso
entre el objeto del aprendizaje y la realidad del entorno.